Desarrollo del ser
¿Cómo educar en inteligencia emocional a los niños?
La inteligencia emocional es una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía y la agilidad mental. Ellas configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social.1
Es importante trabajar la inteligencia emocional en los niños para facilitar un mejor desarrollo psicosocial, un mayor aprovechamiento de sus capacidades y la prevención de una serie de problemas relacionados con la gestión emocional, que actualmente causa alteraciones de conducta y/o acoso escolar.
¿Cómo trabajar las emociones?
Las emociones positivas pueden ser construidas y trabajadas, a través de prácticas y juegos, promoviendo en el niño la capacidad de reconocer sus propias emociones.2
Competencias emocionales:
Expertos proponen el desarrollo de cinco competencias emocionales, importantes para trabajar la inteligencia emocional desde la infancia:
Conciencia emocional: Los niños deben ser capaces de reconocer y poner nombre a sus emociones, y sobre todo, comprender su significado.
Regulación emocional: Es necesario que desde pequeños, trabajen en la capacidad de responder de manera adecuada a situaciones emocionalmente intensas (estrés, frustración, cansancio, enfado, debilidad…)
Autonomía emocional: Es importante motivarlos para que sientan confianza en sí mismos, aumenten su autoestima y piensen positivamente.
Habilidades socioemocionales. En etapa escolar, los niños deben mantener buenas relaciones interpersonales, escuchar a los demás, trabajar en equipo, dar y recibir críticas de manera constructiva.
Habilidades para la vida y el bienestar personal. Como padres queremos que alcancen la felicidad, por eso debemos ofrecer recursos que ayuden a organizar una vida sana y equilibrada, para afrontar los desafíos diarios.
Fuentes bibliográficas
1 (Goleman, 1995: 43.44)
2 (Bisquerra, 2003)